lunes, 10 de febrero de 2014

Intringuli chingulis

Yo nunca coincidí demasiado con Aliverti. Pero en un momento como éste, donde los poderosos (siempre reaccionarios) y muchos reaccionarios mediopelos (siempre idiotas) anuncian la debacle inminente, y mientras muchos que apoyan el modelo se alborozan (como idiotas) porque todo está rebien y cuidan los precios aumentados, en un momento como este es bueno escuchar un análisis con el cual uno coincide en grandes líneas (para no sentirse siempre idiota).Y sólo en grandes líneas, que si entro a hilar fino no coincido ni con éste.
Así que por si les sirve y no lo vieron aquí lo reproduzco.

La dimensión del peligro
Por Eduardo Aliverti


Qué tiempos aquéllos, cuando los veranos eran tranquilos. A éste todavía le falta un buen trecho para terminar, pero ya puede ubicárselo en el top ten de los más... ¿qué? ¿De los más qué?

La invitación a identificar el término justo –o algo aproximado– debería extenderse al estado de ánimo presuntamente general. Es decir, como si la sensación de ese no sé qué fuese en todo el país, no sólo en Buenos Aires, porque uno recorre las ciudades y los pueblos del interior, lee las portadas de los diarios de cada lugar y se mete en los sitios y en los foros, y conoce a mucha gente de ahí, y la verdad es que no se refleja este clima del no sé qué que inunda a nosotros, los porteños. Y/o a los medios de comunicación que están y salen de acá. La verdad es que no, pero vamos a hacer que sí. ¿Qué es el no sé qué? ¿Incertidumbre? ¿Inquietud? ¿Preocupación? ¿Alarma? ¿Miedo? ¿Olor a caos? ¿A caos inminente? Aun cuando no se cuente con la información puntual necesaria, nadie está exento de la responsabilidad de preguntarse cuánto hay de lo que pasa y cuánto de lo que algunos nos dicen que pasa. Perdón, si cabe, por esta dialéctica perogrullesca, pero es que a veces resulta importante caer en lugares que no por comunes dejan de ser necesarios. ¿Alguien puede creer o sentir, seriamente, que este no sé qué se parece o es igual a 2001, o al final del gobierno de Alfonsín, o a la etapa inmediatamente previa a que el tándem de Menem y Cavallo personificara la fantasía del uno a uno con el dólar? ¿Alguien puede creer o sentir eso, con honestidad intelectual o, sencillamente, desde la percepción de la propia calle? ¿Desde lo que se ve y no desde lo que se oye, que sigue estando lejísimos de lo que se escucha o de lo que se quiere escuchar?

De un tiempo a esta parte, el oficialismo comete errores que muchos de quienes defendemos a grandes rasgos este modelo relativizamos, en mayor o menor medida; no por haber dejado de citarlos, a los errores, a los temores, a los peligros, sino porque se interpretó e interpreta que esas macanas, y esos riesgos, quedan en un puesto (muy) secundario cuando se los compara con lo que podría ocurrir si esta experiencia concluye mal. En 2003, Argentina produjo, quizás, algo más que lo que Ricardo Forster denomina “anomalía”. Tal vez se suscitó derecho viejo una extravagancia latinoamericana, o bien –o mucho mejor– argentina. Un hombre, un matrimonio, que rompieron con los esquemas predecibles. Desde el peronismo, por supuesto, que es por donde pasa todo lo que pasa políticamente en este país. Por lo que resume ese movimiento o esa intuición social, para bien y para mal. El resto, ya se sabe y dijo tantas veces que hasta causa pudor repetirlo, acompaña. Comenta. Nada más que eso. Comenta. Por los motivos que fueren, el hombre o el matrimonio ese, como decíamos, rompieron los esquemas. Ya sabemos cuáles, también. La cuestión es que el hombre se muere antes de lo que debía y la mujer, que demostró ser la firme conductora de un espíritu rebelde claro que dentro de –a ver si nos entendemos– los marcos de un sistema capitalista, se queda sola al frente de una gestión que fue y es más una energía progresista, a edificar día a día, que un modelo sofisticado de izquierda o centroizquierda. Alcanzó y alcanza, siendo nuevamente redundantes, para que las mayorías vivan mejor o menos peor que lo acostumbrado. Apartando los efluvios de que siempre se debe estar más a la izquierda, así sea a costa de quedar a la derecha, de un lado estaban él, o él y ella, o viceversa, y ahora ella sola, mientras estemos de acuerdo en que hablamos de condiciones de liderazgo, y enfrente “el campo”, y sus agroexportadores, y sus rentistas, y algunos sectores de la industria y de los bancos extranjeros, y sus periodistas-publicistas de los medios independientes, y una corporación mediática en particular, y quienes reproducen como verdades de puño esa argamasa que bombardea más por donde puede y sabe que por donde completamente quisiera. ¿Por qué esto último? Porque, aun con todos sus yerros e improvisaciones, el Gobierno les plantó disputa y con grados de éxito apreciables. El partido militar ya no existía, pero se agregó la maciza inexistencia de opciones opositoras a presente y futuro, lo cual, a su vez, deviene de haber construido un piso de conquistas y reivindicaciones populares inéditos desde hace más de medio siglo. Eso lleva, en forma inevitable, a considerar que estamos hablando mucho más de política que de economía porque, si es por el macro de ésta, no hay ningún dato escalofriante que corrobore el horizonte dramático, y hasta terminal, expuesto por los operadores periodísticos. Y por los conocidos especialistas económicos que son consultados y propagandizados por aquéllos.

La cantidad de reservas monetarias es suficiente para aguantar corridas y ataques especulativos: de hecho, es lo que sucedió. La proporción de deuda en moneda extranjera sobre el total del PBI es bajísima. Otro tanto la dimensión del mercado ilegal de divisas, por fuera de la neurastenia que se rinde ante lo que cotiza el dólar “blue”. La inflación, ni qué hablar, podrá ser el doble de lo que reconoce el Gobierno, pero la vigencia de las paritarias surte a los trabajadores con empleo estable de una herramienta que les permite empatar, o perder por poco, en relación con su capacidad de consumo. Los verdaderamente jodidos son los laburantes informales, pero en torno de eso hay una malla de asistencialismo que viene arreglándoselas para evitar explosiones sociales. Y los jubilados de la mínima, que no nadan precisamente en la abundancia si es por la ecuación ingreso-costo de vida, son usufructuarios de la colaboración familiar gracias a una economía que se basa en la actividad del mercado interno. Sin contar, ya que estamos, a los dos millones y pico que pudieron jubilarse gracias a que el Gobierno habilitó poder hacerlo sin los años de aportes que sus empleadores les ningunearon, y hoy incorporados al consumo. Quitado o agregado lo que a cada quien se le antoje, ¿dónde está el dramatismo estructural que señalan y pronostican los gurúes de la city? En otros aspectos, en todo caso. En el déficit de distribución energética; en que falta sustituir importaciones, y más aún tras la devaluación; en que la estructura productiva, justamente, tiene serios problemas para resistir lo que el propio Gobierno naturalizó como necesidad o intereses de consumos. En que se debería avanzar, y no se avanza, con una mayor participación del Estado en el control del comercio exterior. De vuelta: hay que tener con qué en lo político; en la capacidad de convencer en torno de los riesgos y sacrificios que eso supone. Difícil desmentir que esto significa un nuevo paradigma convocatorio, una nueva utopía movilizadora en lugar –o muy por encima– de pirotecnias de alcance corto o un tanto berretas, como las de confiar en los vecinos para controlar los precios y las de “lanatear” por izquierda con afiches escracheadores de quienes los aumentan porque sí. Está bien, se entiende, son tácticas “energizantes”, es parte de la batalla cultural, de la construcción de sentido simbólico. Pero es chasquiboom. Puesto uno en roles ejecutivos, de todos modos, te quiero ver. Lo seguro es que no por eso debe dejar de señalárselo. Para eso estamos los comentaristas, los analistas, los intelectuales, y la llamada “gente común”, desde ya, mientras opine con algún fundamento que no sea la desorganización caótica de su pensar, el brulote fácil, el exabrupto histérico. O el facilismo anarco.

Lo cierto es que no hay un bloque hegemónico que sea destituyentemente orgánico. Esto es unas facciones del gran capital queriendo ganar más plata a costa de ajustar por abajo. Es angurria, no un proyecto de poder consolidado ni con expectativas sólidas de encarnarse en alguna figura indiscutible. Sí tienen una artillería potente para corroer y ganar pulseadas, como ocurrió con la devaluación. Le torcieron el brazo al Gobierno, símil 2008, pero eso no es ganar la contienda. Es toma y daca entre una administración populista no conservadora, para empezar a hablar, y unas tropas de la economía con fortaleza para desgastar sin construir. Más el dato nada menor –al contrario: diríase clave– de que las segundas no cuentan con sindicatos en condiciones de incendiar. Más otro: el kirchnerismo mantiene una base electoral muy alta para una gestión que lleva diez años, y el resto es una murga de competencia de egos, incapaz de asentar alguna zanahoria que no signifique volver a escenarios desastrosos. El oficialismo tiene el complicadísimo desafío de la sucesión de Cristina, pero la oposición lo emparda con sus tremendas carencias. En otras palabras, no hay nada que no esté en disputa. Nada. La noticia sigue siendo ésa. Expresa que las fuerzas enfrentadas conservan volumen de pelea, y no que hay una capaz de voltear a la otra así nomás. Es de un analfabetismo político asombroso sostener que algo puede de-salojarse sin que el vacío sea llenado por alguna variante. Quienes hablan de que se vive una etapa de transición poskirchnerista, ¿de qué demonios hablan si no pueden explicar ni ofertar de transición hacia qué? Desde la ingenuidad impotente del blanqueo de capitales y sus Cedin hasta el mamarracho que acaban de producir con el Fútbol para Todos, con ese disparate de querer separarse de la mujer para casarse con la suegra, la lista de errores gubernamentales es amplia. Pero estamos fritos si el centro del universo será pasado por esos pifies procedimentales, en vez de indagar si se mantiene o no la decisión de que el modelo continúe por carriles inclusivos, de mejor distribución de la riqueza, de resarcimientos sociales elementales. Hasta ahora, errores aparte, nada indica un giro a la derecha. Sí algún inquietante desgaste, sí falta de coordinación en las altas esferas, sí internas embrolladas, sí medidas que suenan improvisadas, pero no eso. Y eso es lo que distingue entre lo importante y las coyunturas.

El momento para preocuparse gravemente será aquel en que el kirchnerismo pudiera dejar de parecerse a sí mismo. No antes.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-239524-2014-02-10.html

PD: Alguno se preguntará porque intitulé "intrínguli chingúlis". He aquí la explicación: no tiene explicación. Pero quedó simpático ¿no?

16 comentarios:

profemarcos dijo...

"El momento para preocuparse gravemente será aquel en que el kirchnerismo pudiera dejar de parecerse a sí mismo".

Art 19. Código Civil...

Capitanich (hoy), en contra en la ONU justificando a la iglesia que que protege a abusadores seriales y a violadores de menores...

68 y contando dijo...

Profe: Busqué y leí la defensa de los Reverendísimos Pederastas por Capitanich, no la había visto.
Este muchacho es consecuente, debe reconocérsele: Siempre opta por los malos. Recuerdo que hace tiempo anduvo buscando que los Jonis pusieran ¡una base en el Chaco!
En este caso se acopla al costado idiota de Cristina, su religiosidad ingénua.
En fin, dios proveerá.Saludos

donchango dijo...

Tengo una noticia para ustedes, los cumpas que comentan, vivimos en un país católico.

tatincito dijo...

Profe y 68 y contando: ¿podrian poner el link a la nota de Capitanich defendiendo a la Iglesia?

Muchas gracias.

68 y contando dijo...

Tatincito: la frase precisamente fué:De inmediato, el Jefe de Ministros aseguró que “no es casualidad el documento del seno de las Naciones Unidas con un ataque duro al Vaticano, por tener un Papa que expresa la voz de los que no tienen vos, aquel que expresa una iglesia pobre para los pobres”.
El enlace a mi pasquín lugareño http://www.lacapital.com.ar/politica/La-desmentida-del-Papa-sobre-la-reunion-acrecienta-mas-el-descredito-de-muchos-medios-20140210-0040.html
Donchango: efectivamente. En 1816 vivíamos en un país monárquico.Las cosas siempre pueden mejorar.

68 y contando dijo...

Tatincito 2: Por las dudas, el "ataque de la ONU" fué por silenciar la pederastia mutitudinaria de curas (y abusos sexuales a seminaristas por superiores y hasta Ovispos, como en nuestro país)y ocultarlos o hacerse la sota ante casos probados.
Por otro lado bastará que busquen hace unos días la noticia de una reunión en Tucumán del obispo con empresarios (en LaGaceta por ej), o las declaraciones usuales del obispo de San Juan, por ejemplo, y verán en acción a la "iglesia pobre para los pobres"

tatincito dijo...

68 y contando: Antes que nada, te aclaro que soy católico.

Sin ánimo de ofender a nadie, me parece que la frase de Capitanich no contiene ninguna defensa de los corruptos que violan ni de los corruptos que protegen a los que violan.

Marca simplemente una posible "casualidad" que se estaría dando en atacar un problema que ya es muy viejo en la ICAR, y que precisamente este Papa está tratando de solucionar al mismo tiempo de ser muy crítico del poder financiero.

Algo que considero no va a conseguir él, sino que será para los que vengan terminar con esa tragedia.

Estoy de acuerdo con aquellos que dicen que no es lo contundente que debiera ser, pero de un Ratzinguer a un Bergoglio creo que hay alguna diferencia. No te olvides que echó del Vaticano a un cardenal, conspicuo protector de abusadores él.

En cuanto a la complicidad de la jerarquía católica con los poderes del mundo,ya desde el año 325 de nuestra era, no hay nada que agregar ni discutir.

El ejemplo mas claro que tenemos es Monseñor Aguer. No hay quién le pise la sotana.

68 y contando dijo...

Tatincito:Es evidente que sos creyente

profemarcos dijo...

Don Chango, no vivimos en un país católico, vivimos en un país donde todos, independientemente de nuestras creencias (o no creencias) aportamos para financiar a una organización llamada iglesia. En mi caso particular prefiero que en vez de subsidiar a la educación privada religiosa o pagarles $10.000 por mes a cada obispo jubilado se destine ese dinero a mejores fines. Parece que para los obispos jubilados no corre el voto de pobreza.

profemarcos dijo...

Tatincito: entonces, por ser viejo, el DELITO de ocultar el DELITO de ABUSO y VIOLACIÓN DE NIÑOS (por curas) es aceptable ¿o es aceptable porque lo hacen los de cierta religión?

profemarcos dijo...

"...se acopla al costado idiota de Cristina, su religiosidad ingenua..." En realidad nos es solo el costado idiota de Cristina sino el de todo el que tiene esa "religiosidad ingenua"

tatincito dijo...

Profe Marcos: me parece que está leyendo lo que quiere leer.

Se lo repito: Marca simplemente una posible "casualidad" que se estaría dando en atacar un problema que ya es muy viejo en la ICAR, y que precisamente este Papa está tratando de solucionar al mismo tiempo de ser muy crítico del poder financiero.

Se lo explico mejor: lo que estoy diciendo es que es cierto (y es terrible) que muchos curas vienen violando a niños y seminaristas, desde hace siglos, y justo cuando hay un Papa muy crítico de los poderes financieros se "acuerdan" de denunciar.

Creo que da para una mínima sospecha.

Como es fácil de apreciar, no estoy justificando nada. Por otro lado, ¿de donde saca usted que todos los feligreses católicos estamos de acuerdo en ocultar y no castigar las violaciones?

Porque me parece que es eso lo que usted cree. Pero acepto, si usted lo dice, que estoy equivocado.

Digresión: ¿Sabía que hay católicos que están de acuerdo con el aborto y lo defienden públicamente?

68 y contando: ¿Que es lo que le hace pensar que por ser usted no creyente es mejor y mas inteligente que mi pulguiento perro?

68 y contando dijo...

Tatincito: Debés estar en lo cierto, no soy mas inteligente que tu perro, pues no tengo la mas puta idea de lo que hablás. Solo se me ocurre responderte: vete un poco a la mierda y que dios te ayude, hijo mío.

profemarcos dijo...

Tatincito... un papa que no ha brindado a la justicia los datos de los abusadores (a eso se refiere la queja de la ONU), obispos que los protegen y los trasladan a otras parroquias o a otros países (Recordemos la huida del obispo Storni, de Santa Fe), obispados (el de Quilmes) que se niegan a pagar las indemnizaciones a los chicos violados por sus curas. Un papa que no denuncia a los delincuentes sexuales pederastas, es más, que los protege, es cómplice y un ministro chupacirios que siembra sospechas en vez de apoyar investigaciones también lo es...

profemarcos dijo...

Un papa que pontifica que la creación sucedió "tal cómo lo dice el génesis" y que admite los "llamados a silencio" de los propios jesuitas (expertos en lógica y matemáticas) que demuestran que es imposible que la humanidad descienda de una sola pareja generando 7.000.000.000 de habitantes en 6.000 años y que "la mujer nace de la costilla del hombre" (que no es lo mismo que decir "la mujer vive a costilla del hombre")no me merece ningún respeto, ni el ni quienes lo defienden hablando de "casualidades"

tatincito dijo...

68 y contando: Caramba, que boquita, perdón, que tecladito, compadre.

Profemarcos: Es cierto. Pero que pretende usted? ¿Cambiar 2000 años de historia en apenas 1? Me extraña, profe. Los cambios verdaderos, los profundos, llevan un poco mas. Yo no se por supuesto si este Papa va a lograr llevar a la Justicia a los corruptos de la Iglesia, eso se verá, pero si me atrevo a afirmar que no será posible en 1 o 2 o 5 o tal vez 20 años.

Mal que les pese a muchos, (y a mí me pesa mucho) la jerarquía eclesiástica tiene mucho poder, y derrotar a ese poder (llevarlos a la cárcel, bah) no creo que lo logre este Papa. Creo que le está pidiendo mucho a la vida, profe. Y en demasiado poco tiempo.

La época que estamos viviendo es realmente maravillosa. ¿O usted piensa que hace 30 años se hubieran denunciado las mas de 50.000 violaciones cometidas por la curia de Irlanda? ¿O las mas de 7.000 de Alemania? Esto es apenas el comienzo, profe.

Como será que esto es apenas un comienzo, que por primera vez en la historia la ONU hace tal y justísimo reclamo.

En cuanto a lo que dice el Génesis, hace mal usted en tomarlo de manera literal. Todo en la Biblia es simbólico. Hace ya mucho tiempo que la interpretación literal de los dichos del Génesis está dejado de lado en la Iglesia y por la mayor parte de la feligresía. Aunque, bueno, nadie es perfecto, ¿vio?

Dios es una cuestión de fe. Cualquier honesto creyente le reconocerá sin problemas que mirando desde el lado de la razón, lo que sobran son argumentos que permiten negar la existencia de Dios, no mezcle. Por lo tanto, no se acalore, quédese tranquilo y duerma sin frazada: aunque algunas viven de nosotros, es cierto que la mujer no desciende de la costilla del hombre.

Y, si… nunca la ONU pidió eso con Juan Pablo II ni con Benedicto XVI. ¿Podrá reconocerlo?