domingo, 4 de julio de 2010

Ahora hablemos de otra cosa, o sea, de la misma


"Siamo fuori", como dijera aquel comentarista Italiano.

Ahora entonces es el momento de cavilar sobre aspectos sociològicos y en consecuencia polìticos, relacionados al futbol.
Yo no sigo el futbol. No entiendo ni quiero entender un pepino de futbol ni de ningun deporte en sì mismo.
Pero sì quiero entender de seres humanos, por la sencilla razòn de que soy uno. Y resulta que los mencionados seres gozan, sufren y en muchos casos-demasiados para mi gusto- hacen de èsto casi el centro de sus vidas, agreden y hasta matan a otros
seres humanos por eso.
En primer lugar, digamos que los deportes nunca fueron algo inocente, individual, espiritual y ajeno a los fenòmenos sociopolìticos.
No lo fueron en la antigua Grecia donde todo comenzò y donde las Olimpìadas eran una especie de continuaciòn de la guerra por otros medios (parodiando o modificando a Clauzevitz, del cual, aclaremos, he leìdo como muchos sòlo la frase) entre las ciudades-estado de la Hèlade.
No lo fueron en la antigua Roma, de donde todos conocemos el uso del "a la plebe, pan y circo" por el manejo polìtico de la aristocracia dominante.
No lo fueron en el imperio Azteca, donde aquel futbol primitivo que a veces nos presentan romanticamente era en realidad una ceremonia casi macabra y en realidad ligada a ceremonias de validaciòn de relaciones de poder sobre otras ciudades estado y de dominio de su plebe por su propio estado.
Tampoco lo fueron en las Olimpìadas modernas, donde Yankis y Nazis, Sovièticos y "occidentales" (o sea de nuevo, yankis), Cubanos y Yankis, nos mostraron esa misma continuaciòn de la guerra por otros medios (la guerra sin tiros y en pantaloncitos, digamos).
Y por eso no se puede o no se debe ver al futbol y sobre todo a lo relacionado con la reciente intervenciòn del seleccionado argentino simplemente y ni aùn preponderantemente como un hecho deportivo.
He leìdo en estos dìas a muchos cumpas (permìtaseme considerarme uno, aunque no soy peronista) intentando separar el fenòmeno deportivo del fenòmeno sociològico o mas precisamente polìtico.Allà ellos.La derecha no lo hace y creo que es un error dejarles el camino expedito por esa negaciòn.
La gran diferencia, la importancia de analizar el asunto desde una òptica digamos "no deportiva", es que aquì habìa no solo un enfrentamiento con extranjeros. A mi ver habìa, por debajo y fundamentalmente, un enfrentamiento entre sectores internos, una continuaciòn de una lucha dura y salvaje que se està dando entre sectores sociales reaccionarios y el grupo del pueblo y las organizaciones que estàn bregando por un cambio progresista, que dote de mas justicia e inclusiòn a la estructura social.
¿Cuales son los mecanismos sociales que producen una hinchada? Creo que es fundamental la comprensiòn de este aspecto para entender mejor de que estamos hablando. Resulta obigatorio entonces abrevar en las teorìas del lìder de masas fracasado y jubilado exitoso 68 y contando.
Puede verse mi serie de 6 entradas "el mediopelo" en diciembre 2009, pero para evitar el trabajo (aunque lo recomiendo, es gratis), transcribo parte:

"Para ayudarnos a comprender el cómo y el porqué, vamos a exponer una teoría que parece no tener nada que ver, pero que es mi convicción que tiene todo que ver.
Los chimpances viven en hordas. La horda tiene un tamaño tal que todos se conocen entre sí. La horda tiene un macho dominante del cual esperan los defienda y un grupo de machos jóvenes que la horda espera lo secunden en tal caso- Esos machos jóvenes pelean entre sí por subir en la escala. Las hembras suelen pelear entre sí intentando hacer prevalecer sus crías y su relación con el macho dominante. Pero tanto las hembras como los machos jóvenes cazan a sus víctimas (otros monos generalmente) en horda.
Así que la horda es probablemente el rasgo instintivo mas fuerte de un chimpance. Tan fuerte que llega hasta el hombre. (Según los científicos no descendemos de los chimpances, ni siquiera nos separamos en diferentes ramas de un mismo antecesor común.No viene al caso. No conozco otra especie mas parecida a nosotros en sus peores y mejores aspectos)
Los seres humanos viven en hordas demasiado grandes para observar su característica primordial: que todos se conozcan entre sí. El impulso atávico por la horda es tan grande que los humanos recrean hordas simbólicas, donde el símbolo les permita reconocerse: El barrio, la barra, el club de futbol, la clase, la nación, la raza. ¿Nunca se han preguntado porque se sigue a un club? Sus jugadores cambian todo el tiempo; no es entonces por eso; sus técnicos cambian todo el tiempo; no es entonces por eso, ¡Sus camisetas cambian todo el tiempo con esto de la sociedad de consumo!; no es entonces por eso. Escucho decir que" es un sentimiento", lo que equivale a decir "no tengo la mas puta idea", de manera romántica. Lamento comunicarles que es porque somos chimpances modernos, porque una pulsión atávica nos ordena la búsqueda de la horda con la misma fuerza instintiva y animal que al chimpancé.
Y hay un requerimiento primordial de la horda, porque asegura su supervivencia: Debe dominar su territorio, debe asegurar su supremacía, su superioridad sobre las demás hordas."

Señores: basta ver los diarios y canales de la reacciòn para ver que hay aquì una lucha de hordas internas, en la cual la horda reaccionaria viò con
satisfacciòn la eliminaciòn del seleccionado, que lo que aquì se juega no es futbol, es polìtica. Los mensajes ultras de televidentes del canal 26, (por ejemplo una culopaspado que afirmaba que "una presidente ignorante- ellos no le dicen presidenta- y un DT ignorante"). Yo estoy ahora laburando en Los Berros (San Juan). El medico laboral de la empresa para la cual hago trabajos (lèase: el hijo de puta), opositor envenenado, me dijo que: "como pensante desearìa que pierdan con Alemania", porque logicamente èl es un pensante, ya se sabe que los negros no piensan.
Aclaremos esto: Los seres humanos forman hordas. Yo soy un ser humano, ni mas ni menos chimpancè que los demàs, en todo caso un chimpancè medio loquito.
Y la horda de los que quieren una sociedad mas justa perdiò un partido.Yo estoy con esa. La horda de los reaccionarios quiere ver una derrota.
Estoy viendo la gente en Ezeiza apoyando a la selecciòn derrotada por Alemania y la desorientaciòn de nuestros movileros mediopelos y esto solo tiene una explicaciòn: ¡Los de la horda de abajo no nos rendimos, estamos enteros, vamos a ganarles en lo que importa! Aùn si esa horda no entiende bien lo que està haciendo, yo los saludo, su fuerza me conmueve mucho mas que un partido.
Y aunque esta manera de hablar normalmente me dà por las bolas:
¡Vamos la horda todavìa!

5 comentarios:

Unfor dijo...

Ja, ja; justo escuché a esa televidente de Canal 26, pero yo lo veo un poco al revés.
Creo q-hice un artículo al respecto- programas como 6, 7, 8 se ocuparon de atar el éxito de la selección al del gobierno y... le dejaron la cena servida a los contras.
Un proceso político no es un juego y en un juego deportivo -y más por eliminación- se puede quedar afuera uno en cualquier momento.
Entonces, opino haber separado la cosa.

68 y contando dijo...

Unfor: Aunque te parece que lo vimos diferente, creo que lo vimos parecido.Por eso hice mutis por el foro mientras durò la ilusiòn, lo que la gente veìa era futbol, no polìtica. El anàlisis debe ir por afuera o despuès, cuando todo pasò. Pero las causas profundas que movìan a unos y a otros esuvieron siempre ahì, en el subconciente de las hordas.Por eso hoy hubo una explosiòn (autoconvocada,fijate,ningùn "periodista" lo notò, parece).Si hubiera sido solo futbol, como en otras tantas derrotas en el òrden nacional, un "pequeño grupo de inadaptados", digamos 30 o 40000, como suele ser, hubieran ido a Ezeiza a masacrar al equipo, no a alentarlo.
Quizàs ni ellos lo saben (aunque creo que estàn empezando a saberlo), pero fueron allì a decir que no nos vencieron, que esto continùa y eso me aflojò las medias.Y no se lo van a decir a los alemanes, no hay rencor, se lo dicen a otras hordas de aquì adentro.
Entrè a tu blog, y suscribo lo de 678, somos muchos los que lo vemos asì, pero es parte de la lucha hasta que surgan cosas mejores.
Un abrazo

68 y contando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Airdish number dijo...

Y que me dice de A. Merkel viendo el partido en el palco oficial??
Se imaginan la de barbaridades que habrían vociferado los movileros mediopelo, de haber asistido Cristina? (este país es joda, en vez de estar arreglando nuestros problemas mira fútbol, y quien paga los pasajes a sudafrica?, etc etc, etc.)

68 y contando dijo...

Airdish: Efectivamente, los comentarios previos de los "periodistas" sobre la posible ida de Cristina si se llegaba a finales ya traslucían el mensaje que señalás, otro signo que aquí el futbol era lo de menos.
68 y contando