lunes, 28 de junio de 2010

Te cuento un cuento (VIII)


Dibujo de Quino

EL CÁPITALÍSMO ES INVENCIBLE

Según se lo mire, Ámérico Bongiovanní se volvió loco o se
volvió cuerdo esa mañana.
Y digo esto porque ¿No es acaso loco el que vive una rea-
lidad diferente a la que la mayoría da por cierta? Si es
asi, Ámérico se volvió cuerdo, y estuvo loco todo el tiem-
po anterior, desde la adolescencia, digamos.
Porque fué entonces que se convirtió en uno de esos hincha-
pelotas que abundaron algo las cinco últimas décadas y se
dedicaban a criticar todo lo establecido y a convencernos
que había que romper todo y hacerlo de nuevo.
Así que cuando uno soñaba con tener auto y levantarse mu-
chas minas Ámérico comenzaba su monserga sobre la aliena-
ción pequeñoburguesa y la divinización del dinero.
Cuando uno se resistía a acatar la huelga general porque
le parecía al divino botón, el discurso versaba sobre la
conciencia de clase y la necesidad de enfrentar la explota-
ción capitalista.
Cuando alguno volvía del cine entusiasmado con el modo de
vida "americano" y ya quería ponerse a mascar chicle y usar
camperas ínflables, llegaba el turno de las disquisiciones
sobre la colonización cultural, la acción psicológica del
imperialismo yanqui y demás yerbas.
Para hacerla cortita; todo lo que a todo el mundo le parecía bien a Ámérico le parecía mal. Y lo peor de todo es que te daba todos los argumentos que respaldaban su posición, que eran siempre pesados y por alguna extraña razón arrancaban en épocas remotas.
Así que si vos comentabas que querías poner un bolichito, el arrancaba con la decadencia de la sociedad escavista y la aparición de las sociedades feudales de artesanos, y cuando llegaba a su opinión acerca de volverse comerciante ya te tenía recontrapodrido.
¡Y esa manía de que el capitalismo tiene la culpa de todo!
Si había inflación, era el capitalismo que forzaba la utilidad marginal del capital.
Si no había inflación, era que el capitalismo producía una transferencia de ingresos al congelar los salarios.
Si se intoxicaban unos tipos con mayonesa en mal estado, era la típica inhumanidad del capital y la búsqueda de la ganancia como única moral.
Tanto jodía que al final uno, que no tenía en principio nada a favor ni en contra, terminaba siendo simpatizante del capitalismo aunque mas no fuera para hacerle la contra.
Con los años los tipos como Ámérico se han vuelto mas escasos y uno puede dedicarse a hacer un gratificante montón de cosas malas con mas tranquilidad.
Al mismo tiempo al mismo Ámérico se le fue haciendo mas difícil conseguir oyentes para sus arengas sobre las maldades del sistema, lo inevitable de su caída y la necesidad de construir una sociedad solidaria y socialista.
Pero el no cejó en su apostolado y la siguió con sus hijos, hasta que se hicieron suficientemente grandes y lo mandaron a la mierda.
A su vez el estaba mas que suficientemente grande, suficientemente viejo, y decidió un ultimo y desesperado golpe propagandístico: Se suicidaría dejando una proclama, utilizaría en su favor las mismas debilidades del sistema, la propiedad capitalista de los medios de comunicación y la mercantilizacíón de las noticias para hacer llegar su postrer mensaje a las masas.
Compró en una farmacia una caja de Rhinopatíol, medicamento de venta bajo receta archivada que por supuesto le vendieron asi nomás, como si fuera un paquete de garrapiñada, y después de escribir la proclama, que desde luego era un mamotreto que explicaba el mundo desde el Big-bang para adelante y empezaba "Alienados del mundo, ¡Unios!..." ,se mandó toda la caja (lo que garantizaba el pase al otro mundo de un dinosaurio mediano) y se acostó con el documento sobre el pecho a esperar la inmortalidad.
A la mañana siguiente se despertó tan vivo como de costumbre y corrió a ia farmacia a presentar su queja por verse impedido de ejecutar su último acto revolucionario. "Dejeme ver la caja- dijo el farmacéutico. - En efecto, señor, acabamos de recibir la nota de la ANMAT, es un a partida falsificada. Tuvo suerte porque es inocuo, ¿ Quiere creer que las cajas las imprimen en el Paraguay, las grageas las fabrican en el Uruguay y lo venden en todo el Mercosur? Es increíble lo que se puede hacer hoy gracias al avance tecnológico, la apertura y la globalización. ¿No le parece?"
Algo se cortó para siempre dentro de Americo Bongiovanni en ese instante. Su rostro se distendió y una expresión de suprema serenidad se le instaló en el semblante y ya no lo abandonó hasta al día de hoy.
Extendió el dedo índice y agitando la mano de arriba a abajo frente a la cara del farmacéutico le espetó:"¡El capitalismo es invencible!". Dió media vuelta y salió.
No habla de nada desde entonces. Dicen que está loco, pero como comentaba al principio, no sé si se volvió loco o se volvió cuerdo.
Después de todo, dice lo mismo que decimos todos. Cada vez que alguien lo mira, levanta la mano, agita el índice de arriba a abajo y le sentencia "El capitalismo es invencible!".

5 comentarios:

Javier dijo...

Muy bueno pero tambien terrible .

El otro día había posteado sobre el informe de la ONU respecto al mayor número de persopnas desocupadas de toda la historia . Y Amita del blog Estufados , me decía que e sla utopía al reves , que en las proximas decadas la riqueza se concentrará aún mas y cada día habran mas seres humanos desamparados . Al mismo tiempo la UE desarma el llamado etado de bienestar y ya escuche ma de una vez que s edice que la mejor etapa de la humanidad , la que se dio con mayior calidad de vida fue entre 1946 a 1971 cuando se implanto el etado de bienstar en Europa para evitar en la parte occidental europea la expansion de del comunismo y de la Union Sovietica .

Un integrante de Carta Abierta nos decía el otro dia en la Comisi{pn de juventud que el ve mal en CA que solo se piense en el 2011 y que no hay nadie previendo como y cuales deberían ser los nuevos metodos de produccion de aca a 20 años para pensar en una sociedad distinta . El otro mundo es posible de la ONG no llega nunca y el decía que el socialismo del siglo XXI de Chavez solo es una etiqueta y aun una cascara vacia .

Un abrazo

Airdish number dijo...

Governare l'Italia non è difficile...è inutile.

68 y contando dijo...

Javier: Efectivamente, yo he comentado a veces que los anticomunistas no saben cuanto del bienestar capitalista le deben al fracasado mundo socialista. El miedo al contagio llevó a los capos de nuestro mundo a mandar matar a algunos (Lumumba, Mosadegh, Che, etc) en el mundo sometido, pero mejoró al mismo tiempo la situación de los sometidos propios (estado de bienestar, como bien decís)y ajenos que la ligaron de arriba. Todo eso terminó. El mundo socialista (con todas sus aberraciones) y el estado de bienestar, son historia antigua.
Pero por suerte siguen naciendo locos.

68 y contando dijo...

Airdish: Io non so, ma pero.. e'cosi

DIEGO dijo...

yo todavía no me volví loco y lucho contra los molinos de viento y resisto como américo y le hincho las bolas a todo el mundo que come la cajita feliz...

dicho esto...me hiciste cagar de risa.

muy bueno.