sábado, 14 de mayo de 2011

Pensándolo bien... (III)



El problema agrario.
Me he planteado una exposición, análisis y reflexiones sobre este tema (ver Pensándolo bien (II)).
Y según lo expuse allí, lo primerito será:



1) Los trabajadores golondrina (a)

El tema de los trabajadores golondrinas podríamos decir que está de moda, debido a que el periodismo lo estuvo tratando recientemente en relación a las condiciones de trabajo en el desflore de maíz.
Como siempre que nuestro periodismo trata un tema salimos de allí sabiendo menos que antes o suponiendo ciertas cosas que son falsas, dado el excelso nivel del susodicho periodismo.
Sea como sea, dado que está fresco comienzo por este aspecto de la problemática agrícola nacional.
Por si las moscas, como para algunos urbanos el término mismo ya será una incógnita, digamos que se llama así a los grupos de trabajadores del campo que migran cada año y año tras año en masa en busca de empleo en tareas agrícolas estacionales, fundamentalmente la cosecha de diferentes elementos pero también en otras actividades que se efectúan en ciertos períodos del año, como ser la poda de frutales, de vides, la depuración de frutales, etc.
Alguien- no sé si romántico o sádico- parece que equiparó estas migraciones anuales de proletarios rurales con la poética llegada primaveral de las golondrinas a San Juan Capistrano por ejemplo, y así les quedó el nombre de trabajadores golondrina..
Las actividades agrícolas y aún las hortícolas requieren un importante incremento temporario de personal concentrado en no mas de 2 ó 3 meses para cada producto. Una vez terminado tal período (digamos la cosecha), el personal queda desocupado y debe buscar otros sitios y cultivos que estén en época de cosecha o escamonda para volver a emplearse, los cuales se distribuyen por medio país.
Usualmente el golondrina no consigue emplearse mas allá que entre tres y seis meses del año.
La situación era mejor en lo que hace a tiempo de empleo hace medio siglo, antes de la mecanización de las labores agrícolas que alcanzó su auge en los últimos veinte años.
La cosecha de trigo por ejemplo se embolsaba a medida que se trillaba, con lo que una multitud de obreros se concentraba en las áreas de cosecha hombreando de la trilladora al acoplado y otros desde los acoplados a los galpones y desde los galpones a los vagones ferroviarios.
Inclusive gran cantidad de mujeres conseguían emplearse para el remendado de las bolsas.
Algo similar pasaba con el maíz (la soja era desconocida entonces en Argentina)
La cosecha de alfalfa y la elaboración de fardos para alimento de ganado eran grandes demandantes de mano de obra. Hoy todo lo hacen las máquinas practicamente sin intervención humana a excepción de los maquinistas.
En la antiguedad la dirigencia agraria resolvió el problema del personal temporario en Grecia y Roma antiguas con la esclavitud.
En el medioevo con el trabajo obligatorio de los siervos en las tierras del señor cada vez que era necesario.
En aquellas épocas el trabajo no era precisamente temporario porque se sembraba a mano y el trigo, por ejemplo, se segaba manualmente, se golpeaban las gavillas para soltar el grano, se aventaba lanzándolo al aire para separar la paja del grano y finalmente se lo transportaba a los graneros o al molino. Y el señor también poseía olivares y viñedos y ganado lechero, así que los esclavos y los siervos gracias a dios tenían trabajo permanente.
Pero la disponibilidad de cosecheros ha sido un problema in crescendo en la medida que las naciones se industrializaron y los núcleos urbanos crecieron, con lo que los campesinos (pequeños propietarios y obreros) abandonaban la idílica vida campestre y se rajaban en masa a las ciudades.
Así que en Europa moderna los señores empresarios lo resolvieron con Marroquíes, Sarahawis, Yemenitas y Rumanos, como en la cosecha de naranjas en Italia y la cosecha de aceitunas y hortalizas en España.
EEUU igualmente resolvió la cosecha de naranjas en California con la inmigración ilegal de Mexicanos en la justa cantidad necesaria (a los demás los persiguen como a forajidos).
Brasil mantuvo la esclavitud casi hasta el siglo veinte para asegurarse los cosecheros en la zafra azucarera y la cosecha de café y utilizó golondrinas migrantes internos para el caucho.
Los ingenios de Argentina en Salta, Jujuy, Tucumán y Santa Fe utilizaron "pueblos originarios" de Formosa, Chaco y Salta, golondrinas de Bolivia (Evo por ejemplo trabajó en la zafra en Tucumán en su niñez) y coyas del altiplano Jujeño y Salteño.
Todos esos trabajadores, desde el imperio romano al paraiso californiano conservaron los mismos hábitos: cagarse de hambre entre cosechas y cagarse de hambre durante las cosechas.
En la actualidad se supone que hay unos 300000 "trabajadores golondrina" laborando en el total del país. Para variar nadie sabe en realidad cuantos son; UATRE dice 900000, Trabajo unos 350000.
Nadie dice (y nadie sabe) cuantos son migrantes internos y cuantos extranjeros (Bolivianos en Cuyo para cebolla, ajo, tomate, olivo y vid y para tabaco y caña en el NOA y caña en Tucumán , Paraguayos en yerba mate, algodón y té, chilenos en frutas, etc).
He preparado un cuadro donde volqué toda la información que pude reunir.
(Cliquear sobre el mismo para ampliar)

Los datos difieren según las fuentes (he consultado estudios y artículos de laboralistas, sociólogos, entidades empresarias, partidos de izquierda -los otros ni hablan del asunto- y provincias, y difieren hasta los tiempos de cosechas informados)
En ese cuadro podrán ver que faltan numerosos cultivos (y si no lo ven se los digo) como ser flores, espárragos, melones, calabazas, etc, o bien porque consideré que implicaban cantidades menores en cuanto a utilización de cosecheros o bien porque no obtuve ningún dato.
Asimismo verán que en varios casos accedí a períodos de cosecha pero fué imposible acceder a la cantidad de "golondrinas" empleados.
De cualquier manera arribé a una cifra total de 323500 obreros golondrina. Considerando que la cifra de 50000 para la cosecha de algodón es un dato que recogí pero que casi seguramente es erróneo (sumamente sobredimensionado creo yo) pero que la suma de los casos omitidos o sin datos probablemente compense tal error,puede decirse con suficiente aproximación que el trabajo golondrina engloba no menos de 300000 obreros y no mucho mas de 350000.
Como por otra parte el promedio de integrantes del núcleo familiar (según datos recogidos entre golondrinas cosecheros de fruta en Río Negro) supera las cuatro personas, siendo próximo a cinco aunque la edad promedio de los golondrinas no supera los 36 años (esto puede deberse a que los esposos se vuelven a ver recién cada cuatro meses, a que no llega la TV al recóndito sitio donde moran o a que escuchan demasiado las boludeces del cura local), como el número es próximo a cinco, decíamos, la cantidad de habitantes sometidos a la explotación, el maltrato, la separación familiar, la falta de educación y la miseria rampante es de alrededor de 1,5 millones de Argentinos y de otros pueblos hermanos, lo cual es un montón insufrible.
¿Cuales son las principales zonas proveedoras de obreros golondrinas?. Tucumán provee alrededor de 25000 a 30000, que buscan nuevos conchabos al finalizar la cosecha de limones y la zafra azucarera o antes de que comienzen éstas.
Santiago del Estero es otro proveedor importante, centrándose el orígen en Villa Atamisqui y en Loreto, Sumampa y Ojo de Agua como centros de reunión y contratación, aportando unos 60000 trabajadores anualmente.
El altiplano Jujeño-Salteño es otro gran proveedor, siendo La Quiaca y Abra Pampa puntos de reunión contratación y uniéndose a los contingentes que bajan desde Villazón y mas adentro en Bolivia. No he podido acceder a cifras en este caso.
Chaco y Formosa, incluyendo etnias aborígenes como los tobas, son otra cantera en este caso mas inclinada al algodón, pero ante la mecanización de su cosecha desviados a la zafra azucarera y el tabaco Salteño y Jujeño.
Muchos golondrinas son de zonas cercanas al conchabo (por dar un ejemplo, obreros de las plantaciones de melones en cercanías de Media Agua que son contratados para la cosecha de olivos en Cañada Honda, ambas en San Juan y distantes unos 20 Kilómetros).
En casi todos los casos son sometidos a una doble explotación: los capitalistas no suelen contratar obreros sueltos sino que acuerdan con contratistas -llamados cuadrilleros- que se encargan de buscarlos, llevarlos y supervisar su trabajo, forma elegante de decir tenerlos cagando.
Hace poco un choque de una camioneta con golondrinas en la ruta 40 en cercanías de Media Agua me permitió conocer que los mismos propietarios de plantaciones de melones operan a veces como "cuadrilleros" en la vid y el olivo, explotando a los mismos peones que contratan en sus ¿melonerías?..bueno,como se llamen. Debo aclarar que los mismos meloneros no son grandes propietarios agrarios sino pequeños agricultores, victimas y victimarios del retrógrado sistema campesino de vida y producción.
¿Pero, que hacen los golondrina entre conchabo y conchabo? Pues muy sencillo: se cagan de hambre en sus lugares de orígen como hace cincuenta años, cien años y mil años.
¿De que se ocupan los golondrinas en su lugar de orígen cuando no están ocupados? Bueno. Muchos de ellos son pastores de ovejas o cabras, sobre todo los puneños. Otros tienen alguna vaca y pequeños sembrados para uso familiar ("cerco" suelen llamarle en Santiago, porque acostumbran a rodear el sembrado con tunales o pencas que evitan el ingreso del ganado a los sembrados).
Los Tucumanos y muchos Santiagueños y otros que habitan la periferia de pueblos o ciudades hacen jardinería, albañilería o cirujeo.
Los "pueblos originarios" del NEA y los del bajo NOA (Salta) solo se ocupan de caza, pesca y recolección, pues se trata de etnias de muy retrasado grado de desarrollo cultural en todos los casos.
Los capitalistas agrarios -de Cuyo principalmente- se quejan de que no hay actualmente suficiente oferta de Golondrinas, lo que hace peligrar las cosechas de esas zonas (por supuesto a ellos y sus familias no se les ocurre entrarle a la cosecha ni mamados). Aducen que la causa es la AUH.
Es decir, para variar, que la culpa la tiene el gobierno y especialmente este maldito gobierno K.
Les aseguro que leer las cartas de lectores, sobre todo en páginas de Mendoza, pero también en otras provincias dá nauseas. Todos los prejuicios reaccionarios de esos lugares caracterizados por un ideario popular ultraconservador se vuelcan a despotricar contra esos negros vagos y los subsidios K (el terror supongo que viene de pensar que si los negros no colaboran deberán finalmente ponerse a trabajar ellos y eso sí que no lo soportarían)
El argumento es que
a) El gobierno aprieta con controles para evitar el trabajo en negro
b) Al ser blanqueados se les corta la AUH hasta que se libera nuevamente para su actividad actual
c) Al cesar el conchabo pierden la AUH. Por esos motivos prefieren no ir a la cosecha.
d) Si el gobierno no jodiera con el blanqueo los negros agarrarían viaje y todos contentos.
Si a usted le parece ciencia ficción, convénzase: lo que le cuento ¡lo dicen así!.
Lo increible del caso es que:
1) Se informan faltantes de golondrinas en Chile
2) Se informan faltantes de golondrinas en Paraguay
3) Se informaban faltantes aún antes de que se instrumentara la AUH
4) Los mismos señores empresarios dicen que tampoco llegan los golondrinas Bolivianos
A no ser que estos malditos K paguen la AUH a los Chilenos y Paraguas y Bolitas ( lo que claro, no les cuesta nada porque total se roban todo ), entonces los señores empresarios de Cuyo hablan huevadas. Y tengan la certeza de que hablan huevadas ¡Cuándo no!.
Ahora intentemos explicar seriamente el fenómeno, que existe y se va agravando cada año, sin negar que el tema de la AUH tenga alguna incidencia agudizando un fenómeno mas general e independiente que produce el faltante.
Y la explicación radica en varios factores concomitantes, a saber:
1) La mecanización de la cosecha de algodón y de caña de azúcar que avanza y que ya eliminó decenas de miles de puestos de trabajo (por lo menos la mitad de los que se requerían con la cosecha manual) produjo que los que habitaban en esas zonas y se ocupaban en el entorno como cosecheros debieran migrar masivamente a asentamientos precarios (villas, bah), en Rosario por ejemplo para el caso de Chaco y Formosa.
2) La crisis del algodón por precios hace unas décadas y reemplazo por soja hoy, que generó un éxodo masivo de obreros agrícolas de la zona algodonera (Chaco, Formosa, Santiago del Estero) a las ciudades.
3) El desarrollo de actividades industriales y de comercio a la sombra de beneficios fiscales de todo tipo en Santiago del Estero, San Juan y San Luis, lo que permite que buena parte de esas poblaciones encuentre trabajo estable.
4) El mejoramiento de la situación en Bolivia por obra de ese maldito indio Evo es lo que debe haber hecho disminuir la afluencia desde ese país.
5) La mecanización creciente de otras cosechas aparte de las ya citadas (caña, algodón), como ser papa, ajo, yerba mate, tomate, etc que refuerza la pérdida de perspectivas de ocupación como golondrinas y la migración o búsqueda de otras ocupaciones para miles de obreros agrícolas.
6) El importante incremento de las obras viales en todo el país y la construcción (boom en Rosario por ejemplo) que genera importante cantidad de puestos de trabajo de mucha mejor calidad desde luego que las cosechas.
7) La extensión de las comunicaciones, que llegan incluso a los sectores mas atrasados y presionan en sus conductas cambios hacia el consumo y la cultura urbana y por ende a la migración a núcleos urbanos.
Y como esto se ha puesto mas largo que la cosecha de aceituna, me voy y vuelvo uno de estos días para terminar con el tema,

propiamente como un bloguero golondrina

2 comentarios:

Antonio (el Mayolero) dijo...

Como siempre, muy bueno lo suyo amigo.

68 y contando (y van 75) dijo...

Antonio: Lo mismo digo por sus notas sobre trigo y cooperativismo que seguí atentamente. Saludos