
Hace unos días en el insufrible "En el camino" de TN (insufrible por sus textos melífluos sobre todo, pero no unicamente) mostraron las ruinas de Tastil, en Salta.
Y me hizo recordar que supe andar por allí en un tiempo y quedé impactado.
Esas ruinas no han sido retocadas por el espíritu artístico de los arqueólogos, como Tilcara o Machu Pichu.
De aquel impacto estos versos
Tastil
Tierra sembrada
de vasijas rotas,
extraño cementerio
de morteros
Una vez hubo aquí
risas
y hubo llantos
y gritos de dolor
y juramentos
Vidas pariendo vidas,
manos tallando muertes,
niños, mujeres, viejos
y guerreros.
El grano de maíz
en los morteros
el monótono golpe
de la piedra
en la piedra
y el crepitar del fuego.
Por la pendiente abajo
se derramó la vida
y por los secos cauces
se fué, lejos.
Entre las pircas yace
abandonado
sólo el largo silencio.
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