Esta entrada es la IX. Hubiera sido lindo que fuera la X, así podría decir que coincide con el décimo mandamiento del dios mas usual entre nosotros: " No desearás los bienes ajenos" o mas precisamente "no desearás su casa, su campo, su siervo o su sierva, su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo (Dt 5, 21).
Esto como una alegoría a lo que sí desean hacer nuestras almas buenas capitalistas como Kraft Foods, Mastellone, Bussi, Rocca, Ratazzi, Pescarmona, Biolcatti, Franco Macri y su nene, etc, etc, ( y también, como hemos visto, hasta los almaceneros sanjuaninos), que es dejarnos en bolas (dios no se atrevió a decirlo de manera vulgar, como yo, porque un dios debe guardar las formas).. Bueno, lo que dije que no podía decir lo dije igual.
Ahora paso a las últimas disquisiciones.
a) No existen causas materiales, físicas o naturales que causen inflación. En consecuencia no puede enunciarse su mecánica como una ley, como hacen los economistas.
b)Todas las teorías sobre la inflación tienen un aspecto común: su aplicación a la realidad demuestra su debilidad o aún su falsedad. Y como dije antes no es que lo diga yo, se lo dicen los economistas los unos a los otros, según la escuela a que pertenezcan. Podría exceptuarse a la teoría de las "espectativas racionales", dado que no es una teoría económica (aunque los señores economistas no se han dado cuenta), puesto que resumida dice así: si un capitalista cree que algo va a provocar inflación aumenta los precios. Es claramente una teoría de conducta social probable. En realidad eso mismo son casi todas las teorías económicas aunque adoptan formas menos evidentes. De allí mi aseveración que si alguien debe comandar y explicar la economía, ese no será un economista sino un psicologo social, en todo caso.
c) Si la inflación obedece a conductas humanas o reacciones sociales es posible desviar, corregir, hacer cesar, acrecentar y aún causar el fenómeno con los mismos métodos de tratamiento de cualquier conducta humana (que para expresarlo en forma burda consisten en mostrar la zanahoria y/o hacer sonar el látigo).
d) Y le guste o no a Clarín, Kachanovsky, Shurtzeneger, Ferreres, Avila, Melconián, Fundación Capital en masa y demás batallón de chantas, el gobierno no es el culpable de la inflación, sino sus mandantes amigos y favorecedores, los señores empresarios.
Quiero hacer ahora una pequeña aclaración: Desde el año 2008 elaboro el "Indice de precios 68 y contando" en una minuciosa planilla Excel. Que me dice cuanto variaron los precios, separados por rubros, respecto al mes anterior y en el año. Y cuanto representa cada rubro en el gasto total de mi tribu. Y me factorea los valores de electricidad y gas corrigiéndolos al consumo promedio anual del año anterior. Una belleza, vea. Somos una familia de composición del consumo muy estable, lo que facilita la elaboración, Yo sé que mi índice debe diverger del INDEC y del IPEC (indec provinciano binnerista) por la sencilla razón que son índices generales, que contemplan el universo total, es decir la canasta de Bussi y la mía (que son un poquito diferentes aunque el pobre Bussi esté en la última miseria, pobre).Y que contemplan un gran número de comercios y que laborean estadísticamente los valores y todo eso.
Bueno, pero MI indice para todo el 2009 dió 10,3 %, algo por arriba del INDEC ( 8 %) y algo por abajo del IPEB (Instituto provincial de estadística Binnerista) ( Rosario 13,3 %), es decir que con las debidas reservas ME JUEGO A LA CORRECCION DE LOS DATOS DEL INDEC (y del IPEB). No hay nadie, o casi nadie, que pueda hablar del tema con mi autoridad, porque todos o casi todos hablan por sensaciones y yo lo hago por estadísticas propias. Que tienen en todo caso la misma validez de las que publica el batallón de gurúes pifiadores. Y ya me tienen los huevos rotos Verbitzki, Sayat y Artemio hablando boludeces en consonancia con el enemigo.
Esta la tenía acá, vea, así que ahora que me desahogué ya está, me doy por satisfecho NO ES PARA MAL DE NINGUNO, SINO PARA BIEN DE TODOS.
También sé que la inflación no es el IPC, tomado en forma académica. Menefrega. Para cualquier argentino, incluyendo los que la causan, la inflación es el IPC.
Sería muy deseable que se elaboraran índices por franjas de ingreso. En realidad el INDEC ya los tiene a mi entender, puesto que el IPC es el promedio de los consumos de los 10 deciles por nivel de ingresos. Su publicación es una decisión política que seguramente sería resistida a muerte por los empresarios, pues los alimentos y relacionados (que representan el porcentaje mayor del gasto de los mas crotos o sea sus obreros) tienen en este bendito suelo una inflación propia, que duplica a la general o más. Para ejemplificarlo: según mi IPC68 los lácteos aumentaron en el 2009 18,6 %, los vegetales y frutas ¡un 61,4 %!. Sorprendentemente los farináceos 0 %. Almacén coincidió con el promedio, pero algunos elementos tuvieron subidas estratosféricas ( y otros bajadas, porque aunque ningún argentino lo aceptaría es bastante usual que algunos elementos bajen).
Y siguiendo con el IPC68, para los 4 primeros meses del 2010 me dice que los señores capitalistas han elevado en promedio sus precios un 8,28 %, tanto como toda la inflación del 2009. Y este valor supera largamente lo que dice el INDEC y lo que dice el IPEC, pero no por eso los voy a acusar de mentirosos. En definitiva lo importante es que los 3 institutos estadísticos,el INDEC, el IPEC y el IRC68 (Indicador de Rotura de Culo 68 y contando)dicen que hay una aceleración, no un reacomodamiento, a no ser que Budou ser refiera a que nos están acomodando...bueno, ustedes me entienden.
Ahora bien. Con la inflación pasa algo raro y sobre lo cual no he visto que hablen o investiguen los profesionales de esto: Nunca se puede identificar donde comienza la escalada. Esto lo he estado observando yo desde adentro del mundo empresario (no porque yo lo sea, sino porque estaba allí, aclaremos). Empiezan a llegar materias primas con aumentos. Y cuando se averigua la causa, arguyen que a ellos les aumentaron sus materias primas.Y así sucesivamente.
Las explicaciones a veces son cómicas: mi proveedor de helado a domicilio (aumentó el 19,35 el año 2009, lleva un 2,7 % en 2010) me dijo una vez que el aumento se debía al aumento del petróleo. Quiero creer que se refería al aumento del envase plástico, caso contrario este guacho me está envenenando.
Por eso cualquier política antiinflacionaria tiene que empezar por allí: detectar donde empieza la ola y apretar ese parietal contra las baldosas hasta que pida perdón y dé marcha atrás. Pero esto implica tener instrumentos legales para exigir que todo esto sea informado a la autoridad y poder aplicar penas y prohibiciones, sobre todo la de variar un precio antes de que sea revisado. Mientras tanto, con Moreno está bien, pero sin instrumentos tarde o temprano se lo pasarán al cuarto. Como nos están pasando a todos. He dicho.